Nicolás J.
 
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Nicolás J. me dio este sombrero el martes 11 de agosto de 2009.

Nicolás J. :

Este es un sombrero que pertenecía a mi abuelo materno que era de Michoacán. Mi abuela materna también era de Michoacán y durante la Revolución los dos por diferentes circunstancias acabaron en la Ciudad de México. Luego en las misiones educativas de la SEP volvieron a ir a Michoacán y se conocieron ahí. Afortunadamente en Michoacán pero ya en época post-revolucionaria. No estoy absolutamente seguro de que el sombrero sea michoacano, es de Tierra Caliente eso si.

Lo he tenido desde muy niño. Mi abuelo murió cuando yo tenia 4 años, tal vez un poquito mas, 5. Desde entonces tengo el sombrero y nunca ha sido realmente una cosa que pueda usar. Y sin embargo por otro lado es algo bien significativo. La historia de mi familia es que después de la revolución se desbanda, quedan pedacitos muy sueltos, como este sombrero, que realmente no te dice nada, es un sombrero.

Es como de lo poco que queda de una época. Es un objeto que quiero mucho pero que realmente no tiene ninguna utilidad. Se podría colgar supongo, pero tampoco estéticamente es la gran cosa. No me queda entonces tampoco lo puedo usar, además de que el cuate de Café Tacuba ya uso un sombrero parecido, así es que no estaría imponiendo ninguna moda. Me da mucho gusto que se pueda utilizar para algo como esto. Es un objeto muy importante para mi en cierto sentido. Es un retazo de mi historia familiar que cobra nuevo sentido con esto. El hecho de que uno lo pueda visitar de vez en cuando, estaría bonito verlo dentro de unos 20 años para ver como le fue.

 

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Supongo que por dificultad de desprendimiento. El lado materno de mi familia con la Revolucion acabo muy disperso. Y también porque conocí poco a mi abuelo. Tengo un par de cosas mas de el pero a las que si les doy uso. En algún momento pensé en darte alguna otra cosa que son mas intimas para mi pero a esas todavía las uso. Me quedan realmente pocas cosas de mi abuelo. Las memorias obviamente con la edad se vuelven un poco mas nebulosas y esto siempre me recuerda a el de alguna u otra forma, aunque nunca se lo vi puesto. Pero va con todo lo que era el. Cuando estuvieron en las misiones el fue recopilando canciones de todos los pueblos. Hay cintas y cintas y cintas de grabaciones hechas por mi abuelo tanto de el cantando como de la gente de los pueblos.

Al mismo tiempo estorba, como cualquier recuerdo aferrado estorba muchísimo. El como la oportunidad ideal de no deshacerme de el y deshacerme de el al mismo tiempo.

 

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Euri amablamente nos condujo a la casa de Nicolás que vive al lado del centro.
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Nicolás publicó un libro de poesía llamado Maneras para trasformar la fe.

 

 

 

Justo antes que dejé México, Nicolás me propuso escribirme un poema para incluirlo en el proyecto.

Acepté.

El dijo que iba a tomarle algún tiempo.